CARBONO AZUL, MAPA DE HUMEDALES

Recojo la noticia de un investigador del CSIC y otro del CATIE (Centro Agrónomo Tropical de Investigación y Enseñanza) que habla de la importancia de los ecosistemas costeros y lagunares –que precisamente vengo documentando a lo largo de la costa, no solo los que quedan actualmente, sino los que existieron siglos atrás- a la hora de limpiar y regenerar la atmósfera. Su aportación es tremenda, más de lo que se pensaba.

     Manglares, marismas salinas, pantanos, turberas, humedales de todo tipo e incluso praderas submarinas y algas, aunque solo suponen el 0,05 % de la biomasa vegetal del planeta y cubren un escaso 0,5 % del relieve oceánico, son capaces de absorber y acumular el doble de carbono que un bosque seco, húmedo o muy húmedo, produciendo el llamado carbono azul. Secuestran, por así decirlo, de sus sedimentos el 50 y hasta el 70% del carbono insertado en ellos, capturan el dióxido de carbono (CO2) de esa biomasa muerta subterránea.

     Recordemos que los océanos asimilan en total el 25 % del dióxido de carbono producido en el planeta. Aunque siempre se ha creído que la atmósfera, los océanos y el suelo, principalmente los bosques, eran los sumideros naturales del carbono natural existente en el aire, parece que los ecosistemas lagunares y costeros con vegetación tienen mucha importancia en ello.

     La biomasa vegetal, formada por hojas, tallos, ramas o raíces, puede captar el carbono azul por años o décadas; por miles o millones de años en sus sedimentos vegetales subyacentes. Aunque los ecosistemas costeros con vegetación cubren menos área y tienen menos biomasa aérea que las plantas de la tierra, son capaces de afectar el secuestro de carbono a largo plazo, particularmente en sumideros de sedimentos.

     Aprovecho un mapa de asentamientos portuarios antiguos, extraído de un trabajo histórico de Carlos Ferrer García, para constatar la importancia de los humedales y zonas lagunares, marjales se les denomina también, en el litoral valenciano.

     Unamos además, por el sur, la albufera que supone La Manga del Menor y, por el norte,   la conocida como Plana de Castellón, igualmente inundada en muchas zonas (que iré documentando en cada etapa a medida que la recorra) para hacernos una idea aproximada de cómo ha cambiado el panorama costero con los movimientos marinos de regresión y elevación del nivel del agua, con la evolución geológica natural de restingas, golas, los movimientos de arena y dunas, y por la propia acción del hombre desecándolos  para obtener campos de cultivo (arroz principalmente),  para evitar la proliferación de mosquitos y otros insectos en unas aguas que se tenían por insalubres.

     La gran cantidad y extensión de las superficies lagunares, siglos atrás, merece que nos detengamos pormenorizadamente en su consideración. Pensemos, caso de que se hubiesen conservado, en su importante aportación a la hora de captar gran parte del exceso de carbono existente en la atmósfera. Cuestión ahora que se revela de capital importancia para frenar el cambio climático.      

     Podemos ir citándolos, aparecen vinculados siempre a las desembocaduras de los ríos más importantes.

     Aparecen como zonas ralladas las partes del relieve sobresalientes, emergidas del agua; en color blanco las zonas inundadas por el mar y los ríos, que no en todos los casos desembocan en el mar, sino que inundan las orillas del litoral mediterráneo.

     De sur a norte serían:

     La llegada del Segura a Guardamar, que no desembocadura, porque su cauce se estancaba entre el cabo de Torrevieja y el de Santa Pola, dejando una amplia zona, un frente de más de 20 km de longitud, de lagunas, de las que todavía persisten algunas. Se le unen por el norte las aguas que aporta el río Vinalopó tras pasas por Elche (Ilici). Como expliqué en el jalón 16º,  fue el Cardenal Belluga el que promovió y logró la desecación de muchas de ellas, fundado varias poblaciones en los territorios ganados y favoreciendo su repoblación: Dolores, San Fulgencio, etc.

     La Albufereta, origen del primitivo Alicante, río Monnegre, en cabo de Huertas.

 Villajoyosa, río Amadorio.

 Río Algar Calpe.

 Jávea, río Gorgós, desvían su cauce en la desembocadura los romanos, Sequía residual. Su zona inundada se une por el norte con las próximas.

 Río Girona, sobre la sierra del Montgó, al norte de Denia.

 Río Serpis, desde la sierra de Alcoy,sobre todo en su desembocadura en Gandía.

 Río Júcar, al sur de Cullera

 La extensión enorme de La Albufera, la superficie actual multiplicada por 10 es la que tuvo en tiempos de máximo apogeo. Comunicaba con los meandros del final del cauce del río Turia.

Marjal de los Moros, al sur de Arse-Sagunto L, Arrif

Marjal de Almenara, Castellón

Marjal antiguo del Parque Natural de la Ribera de Cabanes

y suma y sigue, se dará cuenta a medida que llegue…