GR 92

El GR 92 (gran recorrido internacional, a diferencia de los PR, pequeños recorridos nacionales) será la Vía Láctea terrestre que habré de seguir, me servirá de guía aproximada. Es un sendero de larga distancia que atraviesa Europa de norte a sur, conectando el Mar Báltico con el Mediterráneo, transcurre a lo largo de 2880 km. durante 145 días, a una media de casi 20 km. Parte de Nuorgam, al norte de Finlandia, continua a través de Alemania, República Checa, Austria e Italia, y por el sur de Francia hasta llegar a Girona, desde donde, a lo largo de la costa mediterránea, finaliza en Tarifa (Cádiz). No está completamente señalizado en Francia, tampoco en España, pero se puede seguir más o menos bien. También se le denomina E 1 (empalmando con E 10).

     En Cataluña parte desde Port-Bou (Gerona) hasta Ulldecona (Tarragona), lo que supone 580 kilómetros bien señalizados.

     En la Comunidad Valenciana coincide con la calzada romana llamada Vía Augusta, iniciándose en Traiguera (Vinaroz) y alcanzando hasta el Pilar de la Horadada (Alicante). Lo que supone unos 425 kilómetros. Hay tramos pendientes de ser señalizados.

     En Murcia va desde El Mojón (San Pedro del Pinatar) hasta las Cuatro Calas de Águilas, unos 180 kilómetros.

     En Andalucía parte en San Juan de Terreros (Almería) hasta la punta de Tarifa, en Cádiz, aunque en la actualidad sólo está señalizado hasta Aguadulce, así como un pequeño tramo en la provincia de Málaga. Pero, para mi propósito, solo realizaré el trozo de San Miguel de Cabo de Gata hasta San Juan de Terreros, unos 142 km.  

     Evidentemente las distancias resultan aproximadas, orientativas, se han dibujado sobre el mapa, luego sobre el terreno se incrementan. Además, el trazado no siempre transcurre por la misma orilla de la costa, trayectoria que pretendo llevar yo, sino que va enlazando poblaciones que se encuentran a veces un poco separadas del litoral y evita atravesar grandes ciudades, circunvalándolas por el interior.

     En definitiva me enfrento a unos 1327 km., lo que me supone la extensión de un Camino de Santiago y medio, algo más. Poco si tenemos en cuenta que hay personas que realizan la ruta jacobea de ida y vuelta (unas espirales pintadas a los lados del sendero señalan a estos peregrinos), cerca de 1600 km.                              

     Haciendo un cálculo de unos 20 km diarios, saldrían unos 67 jalones, nueve semanas, algo más de dos meses de trasiego, caso de que pudiese hacerlo seguido. Hago el cálculo cuando casi he alcanzado el cabo de La Nao, donde llevaré 25 etapas, menos de la mitad del total. Este prominente saliente supone una esquina importante en el recorrido, momento de hacer recapitulación. Finalizaré el segundo gran arco costero, el primero llegaba a cabo de Palos. Llegado a Denia tendré por delante nueve o diez jalones ciertamente cómodos, comparando con lo que han supuesto los últimos, bastante accidentados. Me aguardan plácidas, espero, de largas y niveladas playas durante toda la provincia de Valencia y Castellón, con escasas interrupciones a esta linealidad de la costa que se adivina desde aquí arriba, junto al faro del cabo de San Antonio. Supondrán un enorme gran arco de costa, este mucho más abierto, que me llevará hasta el Delta del Ebro, pórtico ya de tierras  catalanas. Sumaré entonces, en la desembocadura del río más largo de nuestra península Ibérica –a la que precisamente da nombre- y el segundo más largo que todos lo que desaguan en el Mediterráneo (tras el Nilo), unos 35 jalones, restando aproximadamente otros treinta, 580 kilómetros, menos de la mitad del trayecto total.

Pero mejor dejar esta cuenta de la lechera que, hasta el momento, no he necesitado y… ¡a ajustarse la mochila que el camino aguarda!