VICTORIA DE LOS ECOLOGISTAS EN ÁGUILAS, REVÉS AL PROYECTO URBANÍSTICO DEPREDADOR

En función de su color político y de la relevancia que concedan a este tipo de noticias, así rezarán, o no, algunos titulares de los próximos días, caso de hacerle un hueco a la noticia de la sentencia definitiva del Tribunal Supremo.
Aunque, en realidad, nada se salva, todo permanece como estaba, ¡que no es poco! ¿Y como estaba?, pues como la madre naturaleza lo parió (casi virginal) y las actividades agrícolas de los humanos en los últimos siglos lo han ido modificando, que no ha sido mucho (bueno, inevitables son algunos plásticos de invernaderos añadidos, pero hacia el interior).
La Marina de Cope, de cabo Cope, unos 7 km al norte de Águilas, pertenece a la franja litoral murciana compartida por los municipios de Lorca y Águilas, ha sido objeto de especulación inmobiliaria desde hace varias décadas. Conozco el culebrón de primera mano, buceaba en Calabardina, el pueblo que colgado en las faldas del cabo, en los noventa con el club del Diego. Para más señas, un prójimo que con una zodi.ac y mucho ánimo nos llevaba a la que había bautizado como Cueva de la Virgen, una grieta de la pared donde habitaba un hermoso congrio, que tenía en nómina y salía a saludarnos; fue hundiendo después barcas viejas de pescadores en la punta del cabo para crear arrecifes artificiales para atraer fauna y propiciar las inmersiones.
Este enclave que aquí se conoce como marina, una extensa llanada de tierra abierta al mar, transcurre después del cabo, viniendo desde el sur. Se prolonga unos 7 u 8 km en una cinta quebrada de prístinas calas y playas sucesivas de descomunal belleza y atractivo, hasta el mismo Lomo de Bas (cuna de Paco Raval), punto donde esa sierra se interna en el mar para quebrar aún más la línea costera si cabe y comienza el protegido Parque Regional costero-litoral de Puntas de Calnegre y cabo Cope. Es un paraje excepcional de la costa murciana, los que lo conocen lo saben y los que no deberían visitarlo y recorrerlo con morosidad y delectación, echarle horas, días, es una prolongación de aquellos que tan a menudo jalonan la costa almeriense, y casi tan solitario e impoluto como ellos. Se ha podido conservar gracias a que la predación especulativa inmobiliaria se cebo sobradamente con otros puntos más a mano y más accesibles: La Manga, Mazarrón, Águilas, sobre todo.
Celebro, celebramos, las sentencias y disposiciones que mantienen a salvo estos reductos naturales, máxime cuando sobran plazas en las zonas urbanizadas, y habitaciones de hoteles estupendamente situados. El hotel El Algarrobillo, por ejemplo, junto a Carboneras, suponía otro caso flagrante en ese sentido (ahora lo sigue siendo por el hecho de que se nieguen a derribarlo promotores y administración). La historia judicial reciente está llena de desmanes y desafueros similares, termina por agriársenos el ánimo y aburrirnos, convendrá darle un sesgo amable y distendido para hacerla más digerible. Un formato de cuento tal vez, a toro pasado, aunque en su momento se asemejara más bien a una tragedia griega:
Pues bien, erase que se era en un hermoso país situado dentro del reino de nunca jamás, donde lucía el sol todo el año y los inviernos resultaban muy llevaderos, eso hacía que sus habitantes vivieran felices y que llegarán, además, visitantes de tooodas partes a disfrutar de aquella bonanza. El reino estaba gobernado por un presidente regional muy avaricioso – hará de rey malo- y depredador que consentía los despropósitos de algunos de sus súbditos. Sin ir más lejos, su propio hermano, un príncipe codicioso sin escrúpulos, integraba varias juntas directivas de empresas rapiñadoras que con la excusa de dar más proyección turística a la región, fomentar la inversión y el comercio local, y engrandecer…bla, bla, bla…Habían comprado miiiles y miiiles de hectáreas en todo el litoral para ejecutar proyectos, no siempre claros (caso del Condado de Alama, rechazo a 12000 viviendas proyectadas, campos de golf, et.; Caso Torre Pacheco, etc.). Incluso habían ideado y construido a lo largo de muuuchos años, pues la obra era colosal, una graaan autopista de peaje, la AP 7 de Cartagena a Vera, –a pesar de existir otra justo al lado, la autovía A 7, a apenas 15 o 20 km de ella. Querían la suya para facilitar el acceso a sus super-proyectos y cobrar por el acceso (por cierto su autopista, con los años, fracasó estrepitosamente y los sufridos contribuyentes hemos tenido que ir pagando sus sucesivos déficits, incluso rescatarla -que es como se dice ahora recomprar a quien nos engañó- y seguir pagando su abusivo peaje cada vez que la usamos).
Prosigamos. Marina Cope iba a ser el Reino de del Sirenita, el mayor resort, con diferencia, del Mediterráneo, todavía no habían inventado Marina D´Or. Esta iba a ocupar 21 millones de metros cuadrados ocupados, con 9000 viviendas, 20 hoteles, centros deportivos, 5 campos de golf, 10 campos de futbol una marina interior con dos mil amarres y un centro de congresos espectacular para atraer…, etc. (consultada La Verdad de Murcia, 19 marzo 2008).

La base inversora la constituye Iberdrola Inmobiliaria (en su publicidad compensadora pretende lucir más verde, más ecologista), Asociación Colaboradora de Propietarios AIR empresas constructoras y grandes inmobiliarias de la Comunidad Autónoma y los Ayuntamientos de Águilas y Lorca. Son los que ha litigado hasta el final.
Los sastrecillos valientes, los pulgarcitos, son más modestos, de menor calado, pero con más convicciones: plataforma Iniciativa Ciudadana y Profesional para la Defensa Juridica del Litoral (Prolitoral), integrada por Ecologistas en Acción, ANSE, Amacora y profesionales del Derecho, que han peleado hasta el final esta batalla. Hay que congratularse con la sentencia obtenida por “ese atajo de jipis y ecologistas que, por culpa de una tortuga mora y una lagartija, nos quieren joder el futuro, a nosotros y a nuestros hijos…” –los sueños de la ignorancia producen monstruos- como les llamó un taxista de la zona que me acercó a Albacete, se me averió el coche.
Final casi del cuento. Se exige también una adecuada vigilancia del espacio natural ya protegido, permitiendo solo aquellas actividades que sean sostenibles y compatibles con los valores naturales y biodiversidad, impidiendo la degradación y recuperando las áreas que se deterioradas durante estos años como consecuencia de la dejadez e irresponsabilidad de los propios ayuntamiento y gobierno regional. Así como la imprescindible aprobación inmediata del Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN) del Parque Regional que gestionaría y regularía toda esta labor.
Tras casi veinte años de batalla social y judicial, el Tribunal Supremo, ha declarado firme la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia, ya de 25 de enero de 2019, y queda definitivamente zanjaba la cuestión.

Os recomiendo, si no lo conocéis, que lo visitéis, desde el respeto y la consideración. Se convertirá en un rincón recurrente para vuestras salidas, además de que la distancia es cercanas, como lo es para mí. Os aseguro que no os defraudará. Albacete, 10 dic. 2020
